Creo que lo peor de la ARJ (igual que muchas otras enfermedades), aparte de los dolores; es la dependencia que te crea. Dependencia a otras personas o aparatos especiales para que tú puedas vivir o hacer una vida medianamente “normal”.
Tener siempre que pedir ayuda por una cosa en concreto que no puedas hacer… es un poco fastidio. Aunque sé que muchas personas (sin enfermedad) tienen dependencia, pero de otra manera.
Yo creo que he tenido una inmensa suerte al encontrar en mi vida gente que me ayuda sin esfuerzo; desde la familia hasta los amigos más allegados. Creo que cuando creces con alguien de estas características (en este caso yo) vives y ves las cosas de otra manera.
Doy gracias a Dios o a quien sea que porque puedo llevar una vida prácticamente normal, pero me pongo a pensar en las otras personas que no han tenido tanta suerte como yo, y me pongo triste.
Y aunque mañana no sepa cómo voy a estar; hoy puedo agradecer lo bien que me encuentro y poder vivir experiencias nuevas.
También agradecer con sinceridad a esas personas que día a día me hacen la vida un poquito más fácil, ell@s ya saben quienes son