Desde pequeña siempre me han inculcado que para que los huesos de mi cuerpo no se pusieran peor tenía que ir a rehabilitación.
Siempre me han dicho que la natación es el mejor deporte para mi enfermedad, puesto que te mueve todos los huesos del cuerpo; y tienen razón. Es muy completa.
Estuve en un colegio normal hasta los ocho años, después me dieron plaza en San Juan de Dios, donde iba a clases y me daban rehabilitación. Casi todos los años me tocaba a primera hora, odiaba tener que cambiarme para meterme en la piscina, y odiaba salir de ella para tener que ducharme y vestirme de nuevo, porque aparte de que soy muy gandula
me costaba horrores hacerlo, hoy en día también, pero mucho menos; porque con el paso del tiempo te vas dando cuenta de lo que puedes o no puedes hacer, en la vida diaria y con la ropa también.
Desde que tengo uso de razón me acuerdo de meterme en una piscina, primero en una pequeñita donde hacía pie, el agua me llegaba a las rodillas, y como fui creciendo y aprendiendo a nadar pues ya me pusieron en la grande; donde solo hacia pies por la parte donde daban los chorros y estaban las burbujitas.
También estuve un par de años haciendo una tabla de gimnasia en colchonetas. Ni acordarme quiero de lo que me costaba sentarme o levantarme del suelo; muchas veces necesitaba ayuda. Hoy día no me puedo acostar ni levantar del suelo yo sola; así que la playa para mí es un poco putada (le doy gracias al señor que invento las hamacas)… pero bueno, de esas cosas hablaré otro día.
Antes de meterme en la piscina y dentro de ella me hacían estiramiento de huesos para que no se me pusieran peor. Ya los tengo mal, porque la enfermedad caminó durante mi etapa de crecimiento; pero sé que podrían estar peor.
Cuando terminé el colegio seguí yendo por las tardes a rehabilitación, primero a SJDD y después me vine a un sitio más cercano. Donde no perdía tanto tiempo en el trayecto.
Desde entonces sigo yendo a rehabilitación; aunque es por épocas y como la enfermedad ahora esta parada pues estoy un poco fuera de ese mundo, pero bueno… lo importante es sentirse bien y la rehabilitación ayuda bastante.
Un beso!