Con el paso del tiempo te vas dando cuenta de cuáles son las cosas que te hacen llevar una vida más difícil… más complicada. Hay muchos tipos de barreras; pero a mí las que más me afectan son las arquitectónicas.
Si, “soy especial” en ese sentido.
Cuando era pequeña y estaba en el colegio; yo no me ponía a jugar con los demás niños, tenía miedo a que me empujaran o me dieran con el balón. El profe se dio cuenta de que algo sucedía; porque a la hora del recreo siempre me ponía con la gente mayor. Ahí fue cuando empezó todo…
He crecido y he aprendido a vivir con ello! No me ha quedado otra. Intento llevar una vida lo más normal posible (dentro de mis posibilidades), aunque a veces me cueste.
Descubrir cuáles son tus límites y saber hasta donde puedes llegar… uff, es toda una aventura.
Por suerte ha parado, y estoy relativamente bien, pero después de tanto tiempo con “ella” ya ha habido algún que otro deterioro, y algunos “fallos” ya se notan. Muchas veces dependo de la gente que me rodea.
En fin, que siempre habrá días en los que te preguntas ¿por qué yo?, ¿por qué a mí?, ¿qué hubiera pasado si no supiera nada de ella?, etc